Vinícola El Cielo crece con vides exclusivas y tierra nueva

Vinícola El Cielo crece con vides exclusivas y tierra nueva

*Planta 326 mil plantas en 93 hectáreas de suelo virgen
*Son varietales certificados en California, totalmente orgánicos.
La Vinícola El Cielo* invirtió en 326 mil plantas vivas de 14 varietales traídos de los mejores viñedos de Estados Unidos, Francia e Italia, para una plantación histórica en 93 hectáreas de Baja California: 83 en el Valle de San Jacinto y 10 más en el Valle de Guadalupe.

“Somos la primera vinícola en traer varietales vivos y despiertos”, señaló Gustavo Ortega Joaquín, Fundador y Director General de Vinícola El Cielo. “Se trata de plantas que, generalmente, se traen a México en época de hibernación, pero nosotros no lo hicimos así: las trajimos en maceta, con raíz y crecimiento activo, lo que permite trasplantarla en cualquier época del año y así garantizar su óptimo desarrollo”.
De estas plantas vivas, 17 mil –clon número uno– son de Sauvignon Blanc y se eligieron por ser amables con el suelo del Valle de Guadalupe, como lo explicó Eduardo Flores, jefe de plantación de El Cielo, “es un varietal que se ha cultivado por muchos años en nuestra región, adaptándose muy bien a nuestro clima tipo Mediterráneo, al tipo de suelo, topografía y agua; con ello, obtenemos una uva con las características organolépticas ideales para la elaboración de los vinos”.
Lo más importante es que son totalmente orgánicas: “se optó por ellas por estar certificadas en California (Napa Valley) como varietales libres de plagas y enfermedades, tolerantes a condiciones adversas en la zona”, señaló el experto.
Los demás varietales que se añadieron fueron el Tempranillo, en Valle de Guadalupe, y 12 más en San Jacinto: los italianos Sangiovese y Primitivo, el estadounidense Zinfandel y los franceses Chardonnay, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Malbec, Merlot, Syrah, Monastrel, Grenache y Pinot Noir; estás últimas variedades ya se han cultivado en la zona sin ningún problema, “por nuestros aptos microclimas; cabe mencionar que cada una requiere de un manejo especial en campo para obtener la calidad de uva”, dijo Flores.
Las plantas nacieron en marzo de 2017 y se colocaron 3680 por hectárea, “con sumo cuidado, para evitar que se estresaran y así continúen con su crecimiento”.
Claro que este gran esfuerzo no podría ser perfecto sin un suelo igual de excepcional, por lo que El Cielo invirtió también en tecnologías de punta en maquinaria, para lograr variación en el suelo: “Es un suelo virgen y fresco, sin enfermedades, ya que sólo se sembraron de temporal, cultivos forrajeros, que no necesitaron de ningún pesticida, lo que nos permitió incorporar materia orgánica al suelo”.
Además, dicho suelo es limo arenoso, lo que aportará características y aromas especiales al Sauvignon Blanc, específicamente. “A partir del quinto año de cosecha tendremos una uva con la calidad y la madurez requerida para la elaboración de un gran vino”, concluyó Eduardo Flores.
Todo esto implica no solo un notable logro para la Vinícola El Cielo, sino para toda la región enológica más importante del país.
redacción